Un curso desde el móvil

La primera vez que oí hablar del microaprendizaje entorné los ojos: todos los días aparece alguna nueva palabreja con la que hay que familiarizarse, pero poco a poco empecé a comprender que se trataba de un concepto interesante y muy adaptable a la realidad de los estudiantes y de los trabajadores de la actualidad.

¿Conocéis alguien que diga que le sobra el tiempo? Vivimos en permanente movimiento, de aquí para allá. En el ámbito educativo, permanecer 5 horas sentado escuchando las clases magistrales de una serie de profesores es un testimonio del pasado. El alumno necesita interactuar con el conocimiento, acceder a él a través de las nuevas tecnologías y, sobre todo, recibir una enseñanza práctica.

Y aquí es donde entrar el microlearning, una suerte de método de enseñanza-aprendizaje que tiene por objetivo adaptarse a los tiempos que marca la realidad actual. Por supuesto, este método no es ideal para todos los contextos educativos. En mi opinión es más efectivo con personas adultas. Considero que la fragmentación de contenidos educativos en el caso de alumnos muy jóvenes puede no ser la mejor opción, porque su mente ya está demasiado ‘fragmentada’, por decirlo así.

Mi experiencia con la fragmentación de contenidos educativos ha sido muy satisfactoria. Toda una sorpresa. Necesitaba hacer un curso de especialización para el trabajo y me recomendaron un curso que incluía una estrategia de microlearning. Al principio dudé, pero fui descubriendo que era exactamente lo que me venía bien en ese momento. No podía pasar demasiado tiempo con el curso: a mí me venían bien pequeñas ‘pildoritas’ educativas.

Y fue ideal también porque nos llegaba en diferentes canales, todos ellos accesibles desde dispositivos móviles: tanto videos como infografías… hasta mensajes de Twitter. Solo tenía que encender el móvil y los conocimientos adquiridos se iban consolidando a través de estos contenidos fragmentados.

Aunque creo que el microaprendizaje siempre debe ir acompañado de contenido más denso, considero que es una estrategia más que interesante en la formación laboral, por ejemplo. A menudo, un trabajador no puede dejar la oficina tantas horas para acudir a un curso, pero sí que podemos aprender, poco a poco, en las horas muertas, ¿no?