La teleasistencia, un aliado para el cuidador de personas mayores

Los cuidadores de personas mayores soportan un estrés elevado en su día a día, ya sea profesionalmente o en calidad de simples familiares o amigos. Entre las causas de este fenómeno, destacan la sobrecarga de trabajo o la dedicación a tiempo completo. La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) reveló que cuatro de cada diez cuidadores presentan síntomas de ansiedad y frustración. Afortunadamente para ellos, la introducción del reloj durcal y otros avances en teleasistencia promete cambiar la difícil situación del sector sociosanitario a domicilio.

Con el uso generalizado de los colgantes, teléfonos y otros dispositivos de teleasistencia, los mayores de sesenta y cinco años han mejorado su grado de autonomía y seguridad en entornos domésticos, reduciendo además su dependencia de terceros. Indirectamente, esta tecnología está contribuyendo a liberar de cargas y estrés a miles de cuidadores en España.

Gracias a la teleasistencia, las personas encargadas del cuidado de ancianos no tienen por qué permanecer a su lado las veinticuatro horas del día. Peligros como la sobre medicación accidental o los tropiezos en el baño pueden minimizarse con ayuda de estos productos, equipados con detectores de caída, botones SOS y localizadores GPS.

El incremento de la seguridad doméstica motiva que la atención constante de cuidadores y familiares sea menos necesaria. Con ello, se reduce la vigilancia continua por las dudas e incertidumbres sobre el estado de salud del paciente. A medio y largo plazo, esta menor dependencia repercute en la calidad de vida de los profesionales del sector sociosanitario.

Por otra parte, el rol de los cuidadores no se limita a velar por el bienestar y la protección del anciano. El acompañamiento y apoyo social forman parte de sus funciones, y los avances en teleasistencia les permiten desempeñar este cometido sin estar físicamente en el entorno de los pacientes mayores.