Dejar las cosas bien hechas es la mejor herencia que podemos darles a nuestros sucesores. De esta manera, no tendrán que preocuparse por nada respecto a nuestros asuntos y agradecerán que hayas tenido esa atención hacia ellos ahorrándoles tiempo, dinero y disgustos. Estos documentos harán que tus sucesores tengan las cosas más fáciles:
-Un contrato de decesos completo. No sólo estarán cubiertos los gastos del entierro, también darán asesoramiento legal a la familia para que sepan qué pasos tienen que dar para poder solicitar una pensión, el documento de últimas voluntades etc.
-Testamento ante notario. Es algo fundamental, pero no todo el mundo lo hace porque supone un pequeño gasto. El testamento manuscrito es legal, pero se hace necesario firmarlo ante testigos y es más fácil impugnarlo. Si lo tenemos realizado ante notario no tienen por qué haber problemas.
-Propiedades inmobiliarias en orden. Algunas viviendas, sobre todo si son heredadas de varias generaciones, como una casa en el pueblo, no están debidamente registradas. Esto puede causar muchos problemas si los herederos quieren vender o incluso para cambiar el nombre de la propiedad. Otro problema habitual es que se haya tenido una hipoteca sobre la vivienda y al acabar de pagarla no se haya realizado la cancelación registral. Esto tiene un coste porque implica gastos de notaría y de registro, pero es mucho más fácil hacerlo uno mismo y así los herederos se encontrarán con unas propiedades que tienen todos los papeles en orden, figuran libres de cargas y que pueden registrar a su nombre, vender y lo que resulte necesario de forma sencilla y sin problemas.
-Un documento fácil de encontrar que recoja aquellas cosas que consideras importantes. Por ejemplo: las cuentas bancarias que posees, si tienes inversiones y las condiciones en las que están o si hay pagos pendientes que puedan estar cubiertos por seguros (como una compra de un vehículo financiado que pueda contar con un seguro que cubra el importe en caso de fallecimiento). Este tipo de documentos siempre son importantes, pero más aun cuando la persona vive sola y se ocupa en solitario de este tipo de asuntos, por lo que los sucesores pueden ignorar todo esto. Si bien los seguros de vida o sobre financiaciones suelen aparecer en los documentos de últimas voluntades, saberlo todo de antemano suele poner las cosas mucho más fáciles.