La llegada de la menopausia supone una serie de cambios muy importantes en el cuerpo de la mujer. En algunos casos, también cambios que afectan a la mente o al humor. Mientras que hay mujeres que pasan la menopausia con efectos mínimos, otras sufren muchas complicaciones hormonales. Y estas pueden afectarle de formas muy diferentes: granos, hinchazón, estreñimiento, varices y, también, con caída de cabello.
En algunos casos, la caída del cabello es algo que se percibe pero que no llega a ser un problema real. La persona sigue teniendo una buena densidad capilar y no aparecen calvas. Pero en otros casos, la pérdida puede ser muy importante, llegando a ver como al peinarse, quedan mechones completos en el cepillo.
Cuando la caída del cabello es preocupante, hay que acudir a un dermatólogo especialista en alopecia que puede trabajar de forma conjunta con el ginecólogo y con el médico de cabecera para tratar el problema de la mejor manera posible. Habrá que ver si la mujer presenta alguna falta de vitaminas que pueda estar causando la caída o si esta es hormonal. Y en todo caso, conocer lo mejor posible las causas y la posible evolución.
Existen diferentes tratamientos para tratar de frenar la caída del cabello que pueden ser muy efectivos. Pero es importante saber que, en este terreno, no hay tratamientos milagrosos que de un día para otro arreglen el problema o hagan brotar el pelo en una calva.
El dermatólogo tendrá que estudiar si la pérdida del cabello es reversible o no. Cuanto antes se comience a tratar, más fácil será conseguir que no llegue al punto de hacerse irreversible.
En el caso de que la caída del cabello no tenga ya una solución y haya calvas o se vea el cabello muy ralo, la única solución posible son los implantes capilares. Esto también debe de ser estudiado por el dermatólogo para que decida si es una buena solución para el caso a tratar. Estos implantes pueden realizarse de forma progresiva, añadiendo cabello a medida que se va perdiendo para que no haya cambios radicales.
Es importante señalar que las últimas técnicas de implante capilar para mujeres permiten implantar cabello sin necesidad de afeitar la cabeza, algo que echaba atrás a muchas mujeres, que rechazaban este tratamiento por no tener que renunciar a todo su cabello, lo que afectaba mucho a su imagen y a su autoestima.